La idea de la competencia básicas tiene que ver con una mirada globalizadora del concepto del aprendizaje; la palabra aprender, y por lo tanto su “contenido conceptual” de forma tradicional ha sido relacionada con incorporar conocimientos de una forma lineal, aprender era conocer. En los últimos años esta linealidad ha cambiado, el aprendizaje ya no es una mera adquisición de conocimientos, ahora, afortunadamente, elementos como las capacidades y destrezas o como las actitudes son igualmente importantes y consideradas, y eso es una competencia básica: saber + saber hacer + saber sentir, en un contexto real: comprender y aplicar lo que se aprende en la escuela a los distintos aspectos de su vida cotidiana.
Desde esta perspectiva, y desde el punto de vista de la LOE (Ley orgánica de Educación vigente hasta el año 2014) son 8 estas competencias básicas, interrelacionadas e interdependientes y que deberían ser los pilares de trabajo fundamentales de trabajo en el aula:
- Competencia en comunicación lingüística.
- Competencia matemática.
- Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
- Tratamiento de la información y competencia digital.
- Competencia social y ciudadana.
- Competencia cultural y artística.
- Competencia para aprender a aprender.
- Autonomía e iniciativa personal.
La pregunta clave sería ¿Podrán las Tecnologías de la Información y Comunicación propiciar la adquisición de estas competencias de una manera más natural que la enseñanza tradicional?
La respuesta está clara: sí, o al menos desde mi punto de vista así debe ser; el núcleo basal de la idea de competencia es la preparación para la vida, si en nuestro contexto social (presente y futuro) se utilizan las herramientas de comunicación global, la escuela debe fomentar las habilidades y destrezas del uso de estas nuevas (ya no tanto) tecnologías; nadie ha puesto en duda que los alumnos de las escuelas tradicionales aprendieran a manejar el lapicero….
Las TIC además abren la visión a un mundo más globalizado, otras formas de hacer, de sentir,.. o de comprender el mundo, que harán que los adultos del mañana tengan una perspectiva mucho más abierta y posiblemente conciliadora; la globalización de las TIC frente a una educación cerrada y dogmática, centrada en una única realidad social. Conocer otras culturas, otras realidades sociales, otras formas de hacer y sentir ahora resulta muy fácil con un solo click.
El docente dispone de un mayor número de recursos para potenciar que el alumno aprenda, y el alumno de una gran posibilidad de aprender con diversidad de situaciones y formas de resolver problemas en entornos mucho más amplios en cuanto al tiempo y al espacio.
Pero en la navegación por los nuevos mares tecnológicos también debemos aprender a eludir las tormentas que nos puedan aparecer; el exceso de información y la organización de la misma, me parece una de las peores tormentas que tendremos que superar. ¿Están los profesores preparados para ayudar a su alumnos a “crecer” manejando el gran volumen de información que nos ofrece la red?.
El aprendizaje significativo se produce como consecuencia de la relación entre contenidos no arbitrarios, que permiten generalizar hechos, situaciones y/o conceptos que nos servirán para la resolución de problemas en nuestro contexto real. Las Tic pueden acabar invadiendo este espacio de aprendizaje no favoreciendo estas generalizaciones y propiciando, por lo tanto, malos o nulos aprendizajes, "aprendo a buscar en la red las soluciones a problemas de otros, pero no aprendo a resolver mis propios problemas"; o de otra manera “si lo tengo en google ¿para qué lo aprendo?”.
Los docentes debemos aprender a navegar por estos nuevos espacios, propiciando que los alumnos desarrollen su máximo potencial para vida futura que les espera, adquiriendo nosotros también las competencias básicas: aprender a aprender de las nuevas posibilidades, de los nuevos recursos, de las nuevas formas de trabajo didáctico, de las nuevas formas de evaluar… APRENDER A INNOVAR.
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