Llevaba tiempo buscando información y leyendo artículos sobre la incorporación de vídeo-juegos al trabajo escolar, por lo que cuando me he encontrado que tenía que navegar hacia este puerto, me he agarrado mis útiles de navegación y he puesto rumbo a un nuevo puerto: Kokori; la elección del puerto fue fácil, mi formación en el área de la biología ha dirigido mis pasos.
Cada una de las misiones es presentada por un personaje que explica al jugador una situación problema que hay que resolver utilizando las herramientas adecuadas: buscando macronutrientes reparadores, energía,.. y ayudando a la célula a recuperar su equilibrio, o a defenderse de invasores (virus y bacterias) que atacan a la célula. Un total de 7 misiones en las que se redistribuye ATPs, se reparan retículos endoplasmáticos rugosos y lisos, y por supuesto se esquivan lisosomas.
Desde el punto de vista de los contenidos del área de biología celular a lo largo de las misiones se reconocen diferentes orgánulos, su estructura, sus proporciones, su disposición y en algunos casos su función (mitocondrias y retículo endoplasmático liso). Se trabajan los componentes macromoleculares que conforman las membranas de los orgánulos (proteinas, lípidos e hidratos de carbono); se trabaja la funcionalidad de la moneda energética base para el funcionamiento celular (ATP), así como algunos aspectos de las relaciones celulares como la endocitosis o la invasión de otros microorganismos: virus y bacterias (de los que se puede trabajar de forma paralela la anatomía y el movimiento). En la última de las misiones se integran y relacionan todas las funciones celulares anteriores: generación de energía, reparación de membranas, defensa,...
En general, el desarrollo del juego es evidente, en cada una de las presentaciones se presenta la misión introduciendo los conceptos a tratar y en la propia misión las ayudas que aparecen en la pantalla facilitan el éxito final de la misión.
La mayor dificultad que he encontrado en el juego ha sido de carácter "técnico", la huida/ escape de los lisosomas me ha resultado especialmente complicada.
En este caso mi notable falta de experiencia en el uso de "las maquinitas" ha jugado en mi contra; he intentado, por ejemplo, superar la misión basándome en el número de nanorobots que ponía a trabajar, gastando demasiada energía, por lo que duplicando mi trabajo; hasta que un pre-adolescente de 14 años me ha enseñado eficacia: haciendo fácil y de forma mucho más eficaz el transporte de macronutrientes y reparaciones en las dos últimas misiones. PROMETO JUGAR MÁS.
Por supuesto que recomiendo que se juegue a Kokori, de forma libre, exploratoria, sin manuales que indiquen cómo se resuelven los problemas, perder y no ser capaz de superar las misiones implica generar nuevas estrategias de funcionamiento, lo que ayuda, de forma lúdica a entender el cómo funcionan las células.
Sería conveniente que aunque los alumnos jueguen de forma libre y exploratoria, tuvieran a su disposición esquemas básicos de funcionamiento, a modo de fichas de "contenidos básicos" de biología celular para que pudieran relacionar contenidos, y por supuesto fomentar las discusiones y el trabajo colaborativo entre los estudiantes. De la misma manera después de cada misión favorecer la reflexión de los alumnos mediante actividades resumen, orientadas a afianzar los conceptos manejados.
Y yo que soy una exploradora curiosa, me llevo este vídeo juego a mi aula, para valorar "in situ" cómo aprenden mis alumnos y contaros en una próxima entrada sus avances y valoraciones.
Gráficos en 3D, movimientos y proporciones muy cercanas a la realidad hacen muy atractiva la presentación del juego.
Kokori es un vídeo-juego relacionado con biología celular, en el que el jugador tiene que superar diferentes (siete misiones) manejando una consola que simula el control de nanorobots en el interior de una célula.
Cada una de las misiones es presentada por un personaje que explica al jugador una situación problema que hay que resolver utilizando las herramientas adecuadas: buscando macronutrientes reparadores, energía,.. y ayudando a la célula a recuperar su equilibrio, o a defenderse de invasores (virus y bacterias) que atacan a la célula. Un total de 7 misiones en las que se redistribuye ATPs, se reparan retículos endoplasmáticos rugosos y lisos, y por supuesto se esquivan lisosomas.Desde el punto de vista de los contenidos del área de biología celular a lo largo de las misiones se reconocen diferentes orgánulos, su estructura, sus proporciones, su disposición y en algunos casos su función (mitocondrias y retículo endoplasmático liso). Se trabajan los componentes macromoleculares que conforman las membranas de los orgánulos (proteinas, lípidos e hidratos de carbono); se trabaja la funcionalidad de la moneda energética base para el funcionamiento celular (ATP), así como algunos aspectos de las relaciones celulares como la endocitosis o la invasión de otros microorganismos: virus y bacterias (de los que se puede trabajar de forma paralela la anatomía y el movimiento). En la última de las misiones se integran y relacionan todas las funciones celulares anteriores: generación de energía, reparación de membranas, defensa,...
En general, el desarrollo del juego es evidente, en cada una de las presentaciones se presenta la misión introduciendo los conceptos a tratar y en la propia misión las ayudas que aparecen en la pantalla facilitan el éxito final de la misión.
La mayor dificultad que he encontrado en el juego ha sido de carácter "técnico", la huida/ escape de los lisosomas me ha resultado especialmente complicada.
En este caso mi notable falta de experiencia en el uso de "las maquinitas" ha jugado en mi contra; he intentado, por ejemplo, superar la misión basándome en el número de nanorobots que ponía a trabajar, gastando demasiada energía, por lo que duplicando mi trabajo; hasta que un pre-adolescente de 14 años me ha enseñado eficacia: haciendo fácil y de forma mucho más eficaz el transporte de macronutrientes y reparaciones en las dos últimas misiones. PROMETO JUGAR MÁS.
Por supuesto que recomiendo que se juegue a Kokori, de forma libre, exploratoria, sin manuales que indiquen cómo se resuelven los problemas, perder y no ser capaz de superar las misiones implica generar nuevas estrategias de funcionamiento, lo que ayuda, de forma lúdica a entender el cómo funcionan las células.
Sería conveniente que aunque los alumnos jueguen de forma libre y exploratoria, tuvieran a su disposición esquemas básicos de funcionamiento, a modo de fichas de "contenidos básicos" de biología celular para que pudieran relacionar contenidos, y por supuesto fomentar las discusiones y el trabajo colaborativo entre los estudiantes. De la misma manera después de cada misión favorecer la reflexión de los alumnos mediante actividades resumen, orientadas a afianzar los conceptos manejados.
Y yo que soy una exploradora curiosa, me llevo este vídeo juego a mi aula, para valorar "in situ" cómo aprenden mis alumnos y contaros en una próxima entrada sus avances y valoraciones.


